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Invertir para obtener valor

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Invertir para obtener valor

El costo de una certificación orgánica en México oscila entre los 10 mil y 20 mil pesos. Sin embargo, dicho costo puede variar dependiendo de varios factores, como el número de productores a certificar –si se trata de una asociación u organización de productores que operen mediante una figura legal– y también del número de regulaciones a considerar en cada proceso de certificación, por ejemplo.

En nuestro país, es la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) quien verifica el cumplimiento de la aplicación de la Ley de Productos Orgánicos, su reglamento y lineamientos en la producción, procesamiento y comercialización de un producto, para otorgar el distintivo “Orgánico Sagarpa México”.

Si bien la inversión para obtener uno o varios distintivos orgánicos no garantiza que los productores conseguirán un precio más elevado en el mercado, la certificación es una herramienta para negociar un producto con mayor valor.

Lo mismo ocurre con los insumos desarrollados específicamente para la producción orgánica de alimentos. El costo de crear un producto ambientalmente sostenible, que genere mayores rendimientos en campo y que aporte una adecuada relación costo – beneficio, no es barato. Sin embargo, cada vez son más las empresas que apuestan por este tipo de inversiones que son sostenibles ambiental y económicamente en el largo plazo, tanto para los proveedores de insumos como para los productores.

En nuestro país no existe, como tal, la certificación de insumos orgánicos. Es a través de procedimientos específicos que una empresa certificadora evalúa únicamente el insumo para saber si contiene las sustancias permitidas para producir bajo el sistema orgánico. Además, hay insumos aprobados, por ejemplo, para Estados Unidos, pero no para Canadá o para México.

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Entonces la aceptación del insumo dependerá del país comprador del producto final.
En el mundo los orgánicos queda mucho por aprender y también por crear. Productores, empresas y consumidores transitan cada día por los diferentes escenarios y tendencias alimentarias que marcan la pauta de la oferta y la demanda. Durante este proceso, las certificaciones y los distintivos son clave en la profesionalización de los sectores ecológico y orgánico, que apuntan a ser la mejor apuesta ante un entorno volátil e incierto que no es ajeno a la producción alimentaria.

Que disfruten esta edición.

Ana Isabel Rodríguez
Directora Editorial
Agro Orgánico

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