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La Rusia de Putin apuesta por la agricultura orgánica

El jefe del gobierno está apostando por la agricultura orgánica para revitalizar los mercados afectados por guerras y sanciones internacionales

La Rusia de Putin apuesta por la agricultura orgánica

La Rusia de Putin apuesta por la agricultura orgánica

Moscú. – Lo orgánico será la salvación de la Rusia de Putin, o esto es lo que cree el líder quien, debido a la caída en el precio del crudo, las sanciones y los conflictos ha visto como el valor del rublo caía dramáticamente. Rusia apunta hacia la independencia agrícola, y pronto podría convertirse en el mercado orgánico más grande del mundo.

La situación de los mercados rusos no puede estar exenta de la evaluación de al menos tres aspectos críticos: las sanciones comerciales, el colapso de los precios del petróleo y los conflictos en los que está involucrada la nación. Por estas razones, Putin se está moviendo decisivamente hacia la autosuficiencia respecto a aquellos mercados que no puede controlar, y para hacerlo está empleando todos los medios a su alcance.

Un ejemplo sorprendente fue el cierre del flujo comercial de tomates procedentes de Turquía después del derribe de un avión ruso por parte de los turcos. Una resolución también de lo más conveniente para el desarrollo de una especie orgánica de tomate seleccionada y cultivada solo en Rusia. Para comprender mejor la confianza depositada en el proyecto, no hay más que pensar que el tomate se llamaba T-34, como el tanque soviético utilizado en la Segunda Guerra Mundial para derrotar al ejército nazi.

La agricultura será la nueva gallina de los huevos de oro rusa, bajo el paraguas de lo orgánico. De hecho, hay varios magnates rusos que se están lanzando ya al sector que buscará sacar provecho de uno de los recursos rusos más abundantes: la tierra.

Empezando por el propio Ministro de Agricultura, quien está a cargo del desarrollo del plan, y cuya familia posee 200,000 hectáreas de tierra cultivable. Rusia, especialmente en términos de agricultura, está mirando cada vez más hacia Occidente y hacia sí mismo y los mercados emergentes, abriendo empresas y estableciendo acuerdos de exportación con naciones como China y Egipto.

Un camino emprendido con decisión y cuyos resultados solo el tiempo dirá; no obstante, una cosa es cierta, al menos lo cierto es que tendrá un impacto positivo en el medio ambiente.

Con información de Innaturale

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